

Son dos niños que vi en la plaza del Duomo en Milán. Allí hay muchas palomas que dan bastante juego a la hora de hacer fotos.
Os cuento una anécdota que nos pasó estando allí: Resulta que una asiática le pidió a J que la grabase mientras la daba de comer a las palomas y jugaba con ellas. La verdad es que yo me moriría de verguenza pedir tal cosa, pero ella nada, como si fuese lo más normal del mundo. La verdad que me gustaría ser así, a veces me quedo sin hacer fotos, por ejemplo, a personas por el miedo a que me digan algo o se den cuenta...En fin, habrá que cambiar un poco, total el "no" ya lo tenemos :)



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