Nuestro (o mi) objetivo era visitar Bilbao al completo: el casco viejo, el museo Guggenheim e ir de pintxos. El problema comenzó por mis pies, el dolor era insoportable, además, hacía mucho calor y no había ni una nube en el cielo, asique vimos el museo por afuera y los alrededores y después nos fuimos a comer unos pintxos, que por cierto, no sale nada barato, no es como en Segovia.
Yo ya conocía Bilbao, había ido con 9 ó 10 años pero solamente me acordaba del museo, asique seguiré acordándome de Bilbao por el museo nada más....otra vez será.



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